Un Amor Indescriptible
Mi nombre es Alejandro Martinez, tengo 26 años, vivo en Medellin desde hace casi tres años y de las cosas mas duras de estar lejos de mi tierra es no poder ir al coloso de la 57 a acompañar a mi rojo cada fecha en el adorado Nemesio.
Desde que llegué a esta ciudad he hecho lo posible para poder acompañar al expreso en cada partido que juegan en está región (Envigado, Medellín e Itagüí), de hecho fallé a mi cita el año pasado por razones diversas.
Por eso el día de ayer lo viví con mas ansiedad que de costumbre, las horas no transcurrían con la misma velocidad de un sábado común y la impaciencia por estar sentado viendo al León en Medellín crecía con cada minuto que pasaba.
Gratos recuerdos me dejan los partidos que he vivenciado en estas tierras, con balances positivos en su gran mayoría con la camiseta cosida al corazón, mientras he estado en la tribuna viendo a los 11 leones batiendose a muerte para dar una alegría a esta hinchada fiel, sufrida que no entiende de razones y que ama al rojo de forma incondicional.
Llegué al estadio a las 7.30 p.m. y en un ambiente que ya es normal para mi (ser visitante es una cosa muy complicada estando solo), se oían los cánticos de la hincha de un equipo local que no viene bien en el torneo y que estrenó como DT a un personaje que ya estuvo en nuestra casa con unos resultados no muy buenos.
Al inicio del partido la bendición y los nervios porque no es un partido fácil pero con la FE intacta en el equipo; partido difícil y mucho ya que el equipo local se preocupó mas para defender (para hacer el análisis del partido ya están ustedes, yo lo ví como un hincha feliz de volver a ver al albirrojo en Medellín).
No hay nada peor que estar alentando a tu equipo en un estadio rodeado por los hinchas locales, sentir ese desespero de no poder gritar y tener que callarse los errores que se ven, es algo que no se le desea a nadie; pues si gritas tu vida puede estar en riesgo, pero si te quedas callado la pasión queda agobiada.
Gritarle al técnico y al mismo Agustin Julio sobre los errores que se veían en la cancha, es algo que poco se puede hacer, para dicha mía como hincha una señal de tranquilidad con su mano ya era suficiente al saber que aquellos que hacen posible mi amor por el "Expreso" me habían escuchado.
Después del disputado encuentro solo pude ser feliz ya que dejaron todo en la cancha y se llevaron un valioso punto para la capital en nuestra carrera por el título.
Le cumplí a mi equipo y mi equipo me cumplió a mi, fui feliz porque después de 1 año pude ver nuevamente a los 11 guerreros de rojo y blanco dejándolo todo en la cancha con la firme intención de darnos la alegría que esperamos desde hace mucho tiempo…. LA SEPTIMA ESTRELLA.
Twitter: @AlejoBogMed


