Viernes, Septiembre 03, 2010
   
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Queremos un Santa Fe grande

Copa ColombiaCuando ya todos los colombianos nos preparamos para el inicio de una nueva maratón futbolística, razonable es analizar qué podemos esperar del querido Expreso Rojo sabiendo que todos los hinchas deseamos la séptima estrella, para romper defintivamente esta prolongadísima acumulación de años y torneos sin grabarla en nuestro escudo.

En primer lugar: lamentable la posible partida de Armando Farfán. Pienso que después de Guillermo Cortés y Eduardo Méndez ha sido el mejor presidente lejos de todos los demás, que han entrado y salido del despacho principal del club desde finales de los setenta. Ojalá le suceda alguien igualmente santafereño que piense en Santa Fe y no en sus bolsillos, como sí ha sucedido con personajes sombríos desafortunadamente todavía activos en las esferas directivas del lastimado conjunto cardenal.

En segundo lugar: el director técnico. Considero que para ser el mejor, para ratificarse como el mejor, para ganar estrellas, es determinante un adiestrador de categoría. Y con sumo respeto pero, con la claridad que implican la honestidad y la sinceridad, no estoy de acuerdo con la permanencia de Germán González en el banco central de Santa Fe. No voy por supuesto a desearle lo peor, no voy a hablar ni escribir mal de este indescifrable entrenador capitalino, pero insisto en que pudimos haber corregido el error que significó su nombramiento a mediados del torneo pasado trayendo a alguien de verdad triunfador. Empero, no se hizo. No se intentó - parece -  nada parecido siquiera, y la nueva obligación nos sale al encuentro con el devoto González repartiendo instrucciones y alabanzas a diestra y siniestra.

Ya con este buen hombre - no se ha probado lo contrario - hemos ido y venido a, y de todos los rincones de Colombia, y nada que convence. Por lo menos a mí, nada que me hacer levantar de mi asiento, butaca o puesto en la tribuna para gritar a los cuatro vientos "Germán... ¡eres lo máximo ! ¡Gracias por estar en Santa Fe!"

Cierto es que con él al mando, Santa Fe terminó segundo en el 2005. Para muchos eso fue una hazaña. Para mí, una derrota dolorosa porque siempre creí y creeré que esa final debía habernos entregado la esquiva séptima estrella, pero su temor agravado nos robó ese derecho y terminamos perdiéndola ante un rival en donde nadie brillaba como para suponer semejante debacle. Quizá por ello mismo fue que al siguiente campeonato cuando, igualmente bajo su dirección, nos encaminábamos otra vez a una final terminamos goleados y humillados por un simple Real Cartagena 4-0 en la ciudad heróica. Sí, goleados cuando con una simple presentación acorde con nuestra gallardía, garra y temple hubiésemos ganado de haber salido motivados a triunfar. Pero nadie con esa mentalidad había al comando de los muchachos y a Bogotá regresaron todos, entonces, avergonzados por la eliminación humillante pero "felices" porque Santa Fe ganaba por reclasificación el derecho a repechaje en la Copa Libertadores de América.

Luego, vinieron los hechos que concluyeron con su retiro tras otra dolorosa goleada en cancha ajena - aquella vez en Bucaramanga -, y su reincorporación al club después de algunos años de silencio y paz.

Y. ¿qué ha hecho desde entonces?

Bueno, igual responderán sus simpatizantes: es el mejor técnico de los últimos 35 años; el único capaz de llevarnos a una Copa Libertadores, una final de la Copa Mustang y una final esta vez con victoria, de la Copa Colombia.

Naturalmente, yo respeto su alegría que por lo sucedido y escrito representó una inmensa alegría para todos nosotros los santafereños. Pero no puedo mentir. La Copa Colombia, importante como lo fue y es, no la ganamos por ser el mejor equipo, sino porque además de ganas, buenos jugadores y un par de formidables cancerberos, Dios consideró justo que este equipo y su hinchada saborearán las mieles de la gloria luego de tantos días, semanas, meses y años viendo ganar a los demás muchas veces infame e injustamente.

Por su puesto que González puso su parte. Pero no fue una campaña brillante, arrolladora ni deslumbrante. Se ganó a base de unión, fuerza, sudor y tiros desde el punto penal y punto. El resto nos hizo falta y, por ello en el siguiente capítulo, cuando todos aguardábamos ansiosos un cierre de año majestuoso nos cayeron los baldados de agua helada que todavía nos tienen tiritando. Derrota ante los verdes en su casa, derrota ante los pijaos en nuestro templo y caída estrepitosa ante los huilenses en un partido absurdo que debió ganarse sí o sí, porque merced al gran trabajo administrativo del ex-presidente Farfán (a la espera de que se defina su situación) se jugó de noche, sin sol de ninguna clase y con todas las garantías exigidas.

Pero no. Todos sabemos el ridículo que hicieron los dirigidos por el "ganador" González, y todos todavía tenemos ese nudo de amargura en la garganta cuando habíamos llegado a creer que recibiríamos el 2010 con la garganta afectada pero de tanto gritar " ¡ campeones, campeones, campeones otra vez...!"

Y tercero: los jugadores...¡ vaya, vaya ! Si hay alguien importante es un equipo además del presidente y el director técnico, esos son los jugadores.

Veamos por qué quiero y entiendo que todos igual ansiamos un Santa Fe definitivamente grande, no me parece que hayamos hecho - hasta hoy - nada espectacular ni convincente en asunto de fichajes, despidos y cambios. Personalmente, habría despedido a Danielito Néculman unos tres meses antes de viajar a Neiva a donde mi ultrapercepción mental me decía que iba a cometer otra de sus bestialidades... como efectiva y religiosamente lo hizo.

También habría hablado con Pachito Delgado y le habría colaborado para un puesto en alguna parte. Eso no es nada del otro mundo. Era de esperarse que salieran él, Andrés Felipe González, Arizala y el ya citado Danielito.

Lo que no me gustó casi nada, fue lo de Jairo Suárez a quien considero un muy buen jugador injustamente resistido por parte de la tribuna además de que nuestro técnico en cuestión le mantuvo distante de la línea titular sin mayores explicaciones ni sentido.

Tampoco estoy de acuerdo con la permanencia de varios de los otra vez titulares como fijos e insustituibles - Quintero, Flotta, Villarraga, el mismo Omar Pérez y Gutiérrez- ni con la llegada de Hidalgo quien siempre mostró antipatia y resentimiento contra la hinchada cardenal. Igualmente, creo que pudimos haber hecho algo de esfuerzo y unos movimientos en verdad inteligentes y ambiciosos, incorporando uno o dos sólidos volantes de contención, y a por lo menos un atacante de confirmada trayectoria. Hoy precisamente se anuncia el paso de Galván Rey al otro equipo de Cali, y ya se sabe del cambio de Stalin Motta que va del verde capitalino al verde de la montaña. Incluso en Tolima hace rato saben de la clase, talento y valor de Marangoni, pero nuestros directvos no ven, ni escuchan ni sienten cómo hacen los demás y nosotros los hinchas apenas debemos conformarnos con lo que alguien sugiera para nuestro Santa Fe aunque tal nos sepa a cuero, hielo seco o agua tibia.

En fín. Con menos expectativas que en los recientes inicios de campeonato voy a seguir de cerca el debut de mi querido Santa Fe y seguramente toda la campaña. Pueda ser que una sorpresa grata nos espere al final de este nuevo reto y que entonces deba otra vez honesto, claro y sincero escribir sobre Germán González para entonces sí publicitar abiertamente su triunfo y su talento que me lleven a afirmar llamándole "Basílico", no sólo por su parecido físico con el brillante, recordado y siempre querido jugador Miguel Ángel Basílico que llegara en los años setenta de Argentina a formar parte de un conjunto cardenal entonces grande, ganador y digno de loables comentarios.

La mejor de las suertes para este Santa Fe de Germán "Basílico" - el bogotano - González, por él, por el equipo, su junta directiva, sus incansables y anónimos trabajadores, y en especial: por esa multitudinaria hinchada que me incluye a mí como uno más de los tantos que niegan y reniegan pero que vuelve a las tribunas cada vez que suena un pito y se mueve un balón con once leones vestidos de albirrojo como portagonistas .

¡¡¡ Arriba Santa Fe !!!

Las Opiniones expresadas en este espacio, son responsabilidad exclusiva de sus autores y no comprometen la opinión de Independientesantafe.com


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