NO NEGOCIABLES
Una de las mas preciadas razones que me hizo santafereño incuestionable fue el idealismo claro que desde mis primeros años inculcaron en mi alma de manera natural y generosa mis padres, libros y maestros.
Una de las mas preciadas razones que me hizo santafereño incuestionable fue el idealismo claro que desde mis primeros años inculcaron en mi alma de manera natural y generosa mis padres, libros y maestros. Y aunque no lleguè a simpatizar, enarbolar y amar la causa cardenal directamente por ellos sino por benèvola influencia de mi hoy ausente hermano mayor; si fueron sus semillas razón fundamental para hacer de Santa Fe este algo inexplicable, misterioso y grande que de aquel entonces hasta se que siempre, es parte notable de mi diario y permanente compañero de mis pasos.
Mas no se reduce Santa Fe a una esperanza diaria, un nombre hermoso, una bandera altiva o un inconfundible escudo. Santa Fe hoy como al principio es una realidad enorme conformada por seres humanos que como yo respiran, viven y razonan.
Santa Fe nació de la conjunción de sueños nobles y aspiraciones excelsas de un imperecedero grupo de almas especiales. Fue conformado por selectos integrantes, creció alentado por seres semejantes y avanza hacia el mañana adherido a su recuerdo que encarna voluntaria y orgullosa su incontable descendencia.
Nosotros somos parte actual de dicha estirpe. Como lo son ahora sus presentes directivos, servidores e integrantes. Como otros lo fueron ayer, hace unos años y aún mas lejos; allá en la brumosa distancia de sus primeros tiempos.
Porquè no entonces recordar un poco a què razón y bajo què conducta al pequeño grupo de ilustres fundadores se fueron sumando con los juegos y los años cinco, siete, diez, docenas, cientos, miles, y de allí millones de parciales ?
No fue precisamente porque contase siempre con lo mejor del mundo.
Tampoco porque arrasase a todos con capital o argucias.
Menos; lo sabe el tiempo que de la historia es padre, porque fuese la suerte de Santa Fe asociada.
Santa Fe creció en valor y en dones porque a èl llegaron por cuenta propia y decisión serena, personas sencillas, buenas, nobles y virtuosas que supieron siempre conservar en su mente el sentido de sus pasos y la grandeza de sus actos manteniendo rectamente la altura de sus cargos y el notable nivel de su divisa.
Y si ingratos olvidamos hoy a directivos formidables e hinchas ejemplares que hicieron con su entrega posible nuestra actual quimera, esta mente caprichosa no podría nunca mencionar a Santa Fe sin recordar siquiera cual fugaz secuencia, los nombres estelares de Puskas, Alberto Perazo, Oswaldo Panzuto, Campana, Resnik, el "Caiman" Sánchez, Carlitos Aponte, Germán el "Zipa" González, Ricardo Pegnoti, Oswaldo Ayala, Omar Lorenzo Devani, Walter Moraes "Waltinho", Alfonso el "maestrico" Cañón, Claudionor Cardozo, Dragoslav Sekularac, Manuel Etanislao Ovejero, Miguel Angel Basílico, Walter Sosa, Víctor Campaz, Pedrito Alzate, Ernesto Díaz, Domingo "Tumaco"González, Manuel Rosendo Magán, Juan Carlos Sarnari, Carlos Alberto Pandolfi, Luis Leonardo Recúpero, Jose AntonioTèbez, Jose James Mina Camacho, Hugo Paulino Sanchez, Raúl Santelli, Josè Luis Carpene, Horacio Renè Ibáñez, Aldo Fernando Rodríguez, Hugo Ernesto Gotardi, Eduardo el "Camello" Soto, Jorge Bermúdez, Alonso Pacheco " Pachequito", Francisco "Pacho" Withinghan, el "Tren" Valencia, etc., etc.
Quièn de los cientos de miles de hinchas santafereños que alentaron y aún vivamos al conjunto capitalino no llevó de alguna manera en su corazón por lo menos durante una temporada - lo que era decir 365 días - uno o varios de esos cèlebres apellidos como estandarte principal de nuestra institución ?
Hoy todavía cualquiera de nosotros e incluso rivales, recuerda con admiración y respeto a Panzuto, Cañón, "Seki", Campaz, Gottardi...
Ellos fueron inmensamente grandes. Realmente grandes. Tanto por su calidad, como por sus cualidades personales. Se hicieron Santa Fe porque así lo permitió su continuidad en el equipo, y porque así lo ameritó su notable calidad. Ellos representaron al equipo. Eran otra forma de su imagen. Las multitudes entendían su personificación y respondían asistiendo complacidas al estadio a recrearse con su clase y agozar de sus bondades.
Además de "cracks" fueron inteligentes. Y contaron con directivos similares que entendieron su valor ante el universo futbolístico colombiano y la afición santafereña, y les declararon en no menos de una ocasión "NO NEGOCIABLES".
El objetivo de aquellos directivos era claro: querían estrellas para Santa Fe.
Estrellas !
No dieron opción alguna a las subastas y mantuvieron tales astros como parte básica del cuadro cardenal. De dicha forma lograron dos brillantes resultados: Tribunas colmadas y posiciones dignas. Santa Fe fue grande!
Tenía jugadores valiosos. Representativos. "NO NEGOCIABLES" !
Porquè extraña decisión de hace años para acá hemos de ignorar entonces torneo tras torneo a muchachos tambièn santafereños que insinuaron serias condiciones afectivas y tècnicas como para ser incluidos en la selecta e imborrable lista de distinguidos integrantes del "Expreso Rojo", pero que por una u otra razón - algunas veces por capricho del tècnico en cuestión, otras por equívoca decisión directiva y en no pocas por efecto amargo de la nueva era que proclama el "cambio de aires" como necesario para equipo y jugador - salieron de Santa Fe para ir a reforzar rivales ?
Se nos habrá olvidado definitivamente a todos el valor de un jugador insignia ?
Què paso con la estupenda legión que del 96 para acá surgió de las divisiones menores cardenales y que eficientemente conducidos por Centrone, Zeka, o Miranovic - por enunciar a quienes mejor supieron aprovechar y valorarles - parecía cada fecha abrir el horizonte cardenal a una nueva constelación de estrellas ?
De todos ellos quedaban hasta ayer un reducido puñado de jugadores - Julio, López, Ramírez, Córdoba, Ramos - que llegaron a ser elegibles en algún momento para saltar al campo con el uniforme de nuestra selección Colombia, pero que por absurdas situaciones personales o què se yo, no se encuentran ocupando a esta hora los principales titulares deportivos sino tristes lineas secundarias que divagan acerca de su irregular destino.
Què habrá sido de las pancartas que les proclamaban lo mejor de Santa Fe ? Què de sus hinchas ?
Sin idas ni venires, sin paciencia ni "esperemos"; con el fin de la recièn terminada Copa Mustang I pareció concretarse su desgracia. A esta fecha; en esta hora, a falta de oficial pronunciamiento que así lo desvirtue, se da por hecha su salida.
Quièn pierde con ello ?
A quièn beneficiar podría su partida ?
No ocultarè jamás las lineas que sean necesarias para intentar recuperar prudente a personas como las recièn nombradas que llegaron a ser estandarte de una multitud ingrata pero que hoy deambulan a espaldas de esa su afición a la que dieron tanto - no puedo pensar tambièn que por sus propios directivos - despuès que un tercero en retirada hirióles frente al mundo con el sucio puñal de la deshonra.
Así las cosas, el amanecer de este segundo semestre del 2004 nos recibe sin muchachos a los que quisimos tanto dolièndonos por ello el sueño que les tuvo para orgullo de esta tradición perdida insignias albirrojas y en más de una ocasión "NO NEGOCIABLES".
A su salida de Santa Fe no queda menos que rogar al cielo les reemplacen jugadores con por lo menos un definido sentido de pertenencia que se entiende como amor por la divisa, con reales facultades deportivas similares, y sobretodo, con verdaderas ganas de ayudar a Santa Fe a regresar a donde brillan las estrellas.
Por lo que hicieron por nosotros, por el tiempo, esfuerzo y celo que entregaron, los mejores deseos acompañen a Iván López, Agustín Julio, Edgar Ramos y otros tantos.
Estarán ellos si fue que en realidad mal respondieron - o nosotros - caminando en dirección correcta ?
F. Armando Urrego V.
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Posted by barrista - 07/02/2012 23:12
Posted by barrista - 07/02/2012 23:06
Posted by Prosantafe - 07/02/2012 23:00
Posted by Prosantafe - 07/02/2012 22:49
Posted by sAnTaFeReÑo... - 07/02/2012 19:29


