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Perdimos la batalla de Boyacá
Perdimos la batalla de Boyacá
El sentir general de la mayoría de aficionados era que Arturo Boyacá iba bien, que su campaña, aunque no era la mejor, tampoco ameritaba su salida. En resumen, dejó más cosas rescatables que puntos negros para criticar. ¿Por qué lo sacaron si era tan buena persona?
Se acabó la historia. Arturo se va. Wilson Gutiérrez tomará su lugar. De acuerdo. Pero: ¿Por qué se fue? Dudas. Muchos interrogantes sobre una salida tan controversial como inesperada. Todo ocurrió tan rápido que antes de un pronunciamiento oficial, la noticia ya estaba en boca de toda la comunidad santafereña.
Sin Arturo Boyacá, Independiente Santa Fe perdió mucho. Son más las cosas positivas que dejó. 30 horas después de estar pelando el primer puesto de la Liga Postobón en Techo -donde no se vio a César Pastrana-, hoy es un desempleado más. Y el equipo, a la deriva.
Con Boyacá, la hinchada se ilusionó. Enseñó a creer en una plantilla por la que nadie daba un peso. Consolidó un estilo de juego que tuvo su mayor expresión contra el Deportes Tolima. Toque aquí y allá. Paredes. Fintas. Goles. Aunque la definición sigue sin ser la mejor, había con qué seguir soñando.
Tácticamente, Boyacá sacó provecho de la plantilla. Encontró la mejor posición para Juan Daniel Roa, antes lateral, mejor como volante de marca; aprovechó el juego de los extremos, trajo dos refuerzos, Jonathan Copete y Juan Guillermo Vélez, que han rendido. No fue obstinado: se acomodó a lo que tenía. Rotó la plantilla porque este es un semestre de largo aliento. Se fue con el equipo parcialmente clasificado con 8 puntos, a dos del líder.
Claro, no todo fue perfecto. Como todo técnico se dejó llevar por la terquedad. Puso a Bedoya como zaguero central y aún no se sabe la razón por la que “El Trencito” Valencia no juega. Casi nada. 42 puntos de 84 posibles para un 50% de rendimiento. No hay duda: La salida en falso fue de los directivos. Cuando no hay crisis, en Santa Fe se la inventan.
Con información de Futbolete.com


