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Reacciones luego del título
Reacciones luego del título
La alegría y la satisfacción invadieron a Santa Fe, luego de que el título de la Copa Colombia se quedará en Bogotá. En medio de la emoción, el técnico Germán González y los jugadores atendieron a los medios de comunicación y dejaron entrever la alegría que significaba para ellos haber alcanzado el campeonato. Todos coincidieron en agradecerle a Dios y en ser claros en que ahora el próximo objetivo es la séptima estrella en la Copa Mustang.
Toda la plantilla del conjunto “cardenal” estuvo en la cancha de El Campín, celebrando la obtención de un campeonato después de más de tres décadas. Todos los jugadores estuvieron presentes, emocionados y satisfechos luego de la final en la que volvieron a demostrar que se encuentran comprometidos con la institución. Con 9 hombres en la cancha, luego de 16 penales y a punta de corazón el “expreso rojo” logró ganar la Copa Colombia y obtuvo su cupo directo a la Copa Sudamericana 2010.
El artífice de todo esto fue el técnico Germán González, quien una vez más volvió a agradecerle a Dios lo que se ha conseguido hasta el momento. “Todo esto es para Dios. Para mí nada”, expresó humildemente el estratega que le volvió a entregar un título a Santa Fe. “Basílico” se mostró contento porque el equipo pudo volver a llenar al estadio y demostró que sí hay hinchas santafereños y que se encontraban dormidos, luego de la larga sequía de títulos.
El técnico albi-rojo invitó a la fanaticada para que siga asistiendo en masa, pues considera que el “estadio lleno da miedo” y que le da una responsabilidad más al plantel de jugadores, para darle una satisfacción a los hinchas que volvieron a acercarse al máximo escenario deportivo de Bogotá. “Yo creo que estoy muy feliz no tanto por el título, sino por todos los santafereños que vinieron hoy”, añadió el bogotano quien tuvo que ver los minutos finales desde la tribuna, después de que Francisco Peñuela lo expulsara.
Asimismo, dijo que estaba “feliz de saber que tengo un grupo de jugadores como estos, [porque] sin ellos no se podía hacer nada”. “Los nueve jugadores de la cancha se brindaron con un profesionalismo maravilloso, […] lo único que me faltaba era ser campeón de Santa Fe como técnico”.
En un momento, “Basílico” se acercó a la mitad de la cancha y le mostró la medalla de campeón a los más de 37000 aficionados que llenaron El Campín y que lo ovacionaron y le agradecieron el objetivo que se alcanzó. “Si Dios lo permite, estaremos el 20 de diciembre levantando la otra Copa”, finalizó el técnico bogotano para hacer referencia que ahora había que pensar en la Mustang.
Los jugadores también hablaron
Agustín Julio, el encargado de atajar el último penal con el que terminó el sufrimiento, expresó que el título “es el mejor legado que uno le puede dejar a la gente” y añadió que en momentos como el que se vivió anoche es cuando más tiene que salir a relucir la experiencia. Además, fue claro en enfatizar que ahora se debe pasar la página y empezar a pensar en la Copa Mustang.
Sergio Otálvaro, uno de los mejores jugadores de este semestre, manifestó que lo que alcanzó el miércoles en la noche no tiene precio. El lateral derecho, que tuvo que salir sacrificado por Mario González luego de que el equipo se quedara con 10 jugadores, puntualizó que en el partido “Santa Fe sacó la casta”.
Omar Pérez, la estrella del conjunto “cardenal” y uno de los protagonistas del plantel, dio las declaraciones a los medios de comunicación con los ojos aguados y a punto de llorar. Cuando el volante 10 ingresó a la cancha, le cambió la cara al partido y le dio más claridad al ataque del rojo capitalino. Con Pérez en la cancha, Santa Fe tuvo más el balón, empató el partido y forzó los cobros desde el punto penal. El argentino expresó que se peleó, se sufrió mucho y que el equipo pudo reivindicarse luego del mal torneo que se tuvo en el primer semestre.
“Se tenía que ratificar porque hay muchos grandes jugadores acá”, puntualizó el argentino, quien le dedicó el triunfo a la familia y ratificó que lo obtenido el miércoles es un gran loco para el club y para los jugadores.
Por último, Yulián Anchico, otra de las figuras, manifestó sentir “un poco de vergüenza con la gente, por haberlos hechos sufrir tanto por el parte y durante el torneo” aunque dijo que “cuando se gana así es cuando más se disfruta. Al igual que sus compañeros, el volante cucuteño le agradeció a Dios por el campeonato “porque gracias a él con la situación que pasamos salimos airosos”.
El jugador santafereño, quien desperdició el cobro de penal que le correspondió, le agradeció a la hinchada por haber llenado el estadio y recalcó que en la final Santa Fe fue un justo ganador, cuando todo estuvo en su contra.
Los jugadores celebraron y alrededor de la media noche abandonaron el estadio. Ahora, piensan en la Copa Mustang y se plantean, al igual que la hinchada, un nuevo sueño: hacer el doblete con la séptima estrella.


