Clásico es clásico ...
Más allá del cumplimiento de la jornada, el clásico es el partido donde se entremezclan los sentimientos y las gloriosas tardes de fútbol,. Sea cual sea la situación es el partido que no se puede perder.
Clásico es clásico. No es un partido más del campeonato, es el momento en el cual se juega el honor de los equipos de la capital de la república. Donde a pesar de las posiciones de los equipos, de las buenas o malas campañas, los hinchas reconocen y saben que es el partido que no se puede perder.
El que se juega este miércoles, será el enfrentamiento No. 232 entre los equipos capitalinos. Cada clásico tiene su propia historia, buena para unos y mala para los del frente. Se debe destacar que las estadísticas indican que los de azul han ganado en 94 oportunidades, los cardenales 58 y que por obra y gracia de las matemáticas se han presentado 78 empates y para terminar las estadísticas, que son solo eso números, Millonarios ha marcado 372 y Santa Fe 281.
Pero más allá de los fríos números que han quedado registrados en algo más de 54 años de derbys capitalinos, hay historias para recordar y momentos agradables en la retina de los aficionados al fútbol de la capital de la república. Un clásico, sea cual sea el resultado es algo más que un partido de fútbol y siempre queda un registro anecdótico que será referenciado más allá del resultado.
Todo comenzó en los albores de 1948 cuando los cardenales se coronaron como los primeros campeones del fútbol colombiano, alegría que por más estrellas y conquistas de otros, nadie la quitará, porque hacer camino no es fácil, y los rojos iniciaron la travesía del fútbol y son los primeros campeones de la historia futbolística colombiana. Aquel año se jugaron dos partidos del talante clásico y en el cual se presentó un solo ganador, Independiente Santa Fe, salió airoso en los dos enfrentamientos con marcadores de 5-3 y 2-1. En la nómina cardenal se destacaban nombres como Antonio Julio de La Hoz, Germán “cabecita” Antón, Chonto Gaviria, Kaor Dokú, Lires López, Luis López, Canoita Prieto, Roberto Gómez, Luis F. Contreras, Oscar eliseo Bernau y Gabriel Pineda. Para esa época, por Millonarios sobresalieron Pedro Cabillón, Tomas Aves, Ismael Soria, Rafael Valek, y los colombianos Gabriel Ochoa y Francisco Cobo Zuluaga.
Un 16 de octubre de 1949 Millonarios tomo revancha de los partidos anteriores y derrotó a los cardenales de la mano de Alfredo Diestefano. Auqella tarde en que el argentino anotó en cuatro ocasiones, pero que a pesar de la derrota, portero cardenal fue figura y al igual que su verdugo salió vitoreado y aplaudido con rumbo a las duchas. Escudo Los Millonarios Pasaron muchas jornadas de clásicos, de mencionar aquellas en las que Eucario Bermúdez, periodista de Caracol decidió averiguar cual era el representativo que contaba con más seguidores, en dos partidos se utilizó el sistema de votación al momento de ingresar al estadio, pero las cosas seguirían equilibradas, para el primer encuentro ganaron la votación lo azules, pero la segunda, a pesar que perdieron en la cancha, los cardenales contaron con la simpatía de la mayor cantidad de votantes.
Pasaron los años y las tardes gloriosas, y el 11 de junio de 1972 se disputó el clásico No.100, celebración que tuvo como ganador a Independiente santa Fe con marcador de 2-1, anotaciones de Ernesto Díaz y Walthinho, y de Alejandro Brand para Millonarios.
Han sido victorias sonadas, que han incluido títulos, por ejemplo en el 78, luego de ganar el clásico Millonarios se consolido campeón del fútbol colombiano, victorias para uno y otro bando, recuerdos que se quedan grabados en la retina de los espectadores, como aquel famoso empate, donde la prensa nacional tituló: “SE GOLEARON”, un 4-4 ha sido la paridad más sonora de los clásicos capitalinos. Independiente Santa Fe se fue adelante con anotaciones de Rancel e Ibáñez, pero los azules remontaron el marcador gracias a Irigoyen (3 goles) y a Willington Ortiz. Pero al final del encuentro Santa Fe mostró su casta de primer campeón nacional y con anotaciones de Ernesto Díaz y Juan Carlos Torres sentenciaron la paridad.
Pero hay momento imborrables en la memoria de los hinchas cardenales, como aquel 19 de junio de 1988, en las que Santa Fe luego de cuatro años de sequía derrotó a Millonarios 3-2 en su favor. Pero la de no olvidar es aquel 23 de febrero de 1992, cuando un 7-3 llenó de orgullo a los cardenales, aquella tarde Daniel Tilger se despachó con tres anotaciones y será un partido difícil de olvidar para los embajadores, pero que los santafereños recordarán con cariño por ser una de las más importes humillaciones al rival de patios.
Pero todas las historias de este cuento no han sido felices. En el mes de diciembre de 1988 Millonarios y Santa Fe llegaron hasta las instancias finales del campeonato, se presagiaba una gran fiesta capitalina, pero el final no fue así.
La nefasta terna arbitral fue la protagonista del escándalo. Ramiro rivera y os líneas Víctor Manuel Gómez y Fernando Quintero con sus equivocadas decisiones fueron participes para que Millonarios alcanzara la victoria y le quedara el camino libre para la estrella número 13.
La ilusión comenzó para los cardenales en las piernas de Freddy Rincón, pero minutos después en claro fuera de lugar, Arnoldo Iguarán emparejo el resultado. Y como si fuera poco el parcializado árbitro central, cuando el reloj marcaba el final del encuentro sancionó un inexistente penal sobre Rubén Darío Hernández que fue capitalizado por Mario Vanemerak.
El clásico se repite, esta vez en los bancos Comesaña y Peluffo, a pesar de las posiciones es las que navegan los equipos capitalinos es un partido de talantes mayores, es un clásico, donde esperamos que se repita lo de aquellos clásicos.
Estadisticas y colaboración “EL ESPECTADOR”.


