Juan Pablo Ramirez
Juan Pablo Ramírez fue en gran parte del año 2003 el defensor de los tres palos del equipo cardenal. A sus 24 años de edad ha tenido una trayectoria futbolística representativa. Primero fue Boca Juniors de Cali, luego selección Valle, después pasó al Deportivo Cali, La Primera B del Cóndor y ahora se encuentra en Independiente Santa Fe, equipo que le ha dado el posicionamiento y el reconocimiento con el que hoy en día cuenta.
Este caleño se define como una persona seria y responsable en su trabajo. Le gusta cumplir a cabalidad con las metas y los objetivos que día a día se propone.
A los 12 años comenzó a jugar fútbol con sus amigos en el parque de su barrio, pero nunca se imagino llegar a ser arquero. Su primer trabajo en la cancha fue el de volante, siguió después como defensor, pero asegura que en ninguna de las dos posiciones contaba con suerte, hasta que un día lo mandaron a ocupar el puesto del arquero y allí decidió quedarse.
Para Juan Pablo, lo más difícil de ser jugador es sacrificar en parte su juventud con las concentraciones, “Se pierden amigos, las mujeres a veces no entienden el trabajo, no tienes casi tiempo para las rumbas, ni para estar con tu familia”, afirma el responsable del arco cardenal.
Pero para él, estos sacrificios se ven recompensados cuando sale a la cancha y ve a la hinchada apoyándolo y coreando su nombre, domingo a domingo.
Su familia siempre ha sido su gran motor. Lo han apoyado en los momentos fáciles y difíciles a lo largo de su carrera deportiva. “ Mis padres se dieron cuenta del amor que siempre le he tenido al fútbol, saben que esta profesión es muy dura por que muchas veces se tiene que dejar a un lado lo que más quieres, como tu familia, pero los sacrificios se ven recompensados con los triunfos que se obtienen”, afirma Juan Pablo.
El guardameta cardenal asegura que en su carrera deportiva no todo ha sido fácil, reconoce que ha tenido fracasos que con persistencia y firmeza ha logrado vencer.
Juan Pablo no duda en decir que su mayor logro ha sido jugar fútbol profesionalmente y en una institución como Santa Fe “Mi club me ha dado todo. Las alegrías más grandes a nivel personal y como arquero las he vivido con Santa Fe. El club me dio a conocer en Colombia, me saco del anonimato y es por eso que tengo muchas razones para estar agradecido con todas las personas que creyeron en mi”. Asegura el arquero.
Si el guardameta cardenal no hubiera sido futbolista, tal vez lo veríamos ahora como veterinario, asegura que siempre le han gustado los animales y aún no ha perdido la ilusión de estudiar veterinaria y alternarla con el fútbol.
Su Mayor sueño es poder visitar nuevas plazas jugando en el exterior, mostrando allí el talento que lo caracteriza y que lo ha hecho ser un arquero reconocido, audaz y ágil a la hora de defender el arco cardenal.


