Es hora de las respuestas
El domingo por la mañana fue un día triste para los hinchas de Santa Fe. Fuera de que el equipo salió goleado de Manizales por el Once Caldas, el diario EL ESPECTADOR publicó una preocupante investigación que pone en entredicho la forma en la que se está manejando la institución santafereña. Cuarenta y cuatro socios del "expreso rojo" tienen antecedentes judiciales que van desde acusaciones de acceso carnal violento, pasando por testaferrato y terminando en homicidio. Las directivas tienen que dar una respuesta inmediata acerca de las personas que están poniendo el dinero para que el equipo funcione. La justicia, por su parte, tiene que actuar eficazmente y limpiar, de una vez por todas, al fútbol colombiano. Es inadmisible que, según EL ESPECTADOR, personas con presuntos vínculos con el narcotráfico estén relacionadas con la institución. Ya no más preguntas, es hora de las respuestas. Porque los hinchas de Santa Fe no celebraremos narco-títulos.
El domingo por la mañana fue un día triste para los hinchas de Santa Fe. Fuera de que el equipo salió goleado de Manizalez por el Once Caldas, el diario EL ESPECTADOR publicó una preocupante investigación que pone en entredicho la forma en la que se está manejando la institución santafereña. Cuarenta y cuatro socios del "expreso rojo" tienen antecedentes judiciales que van desde acusaciones de acceso carnal violento, pasando por testaferrato y terminando en homicidio. Las directivas tienen que dar una respuesta inmediata acerca de las personas que están poniendo el dinero para que el equipo funcione. La justicia, por su parte, tiene que actuar eficazmente y limpiar, de una vez por todas, al fútbol colombiano. Es inadmisible que, según EL ESPECTADOR, personas con presuntos vínculos con el narcotráfico estén relacionadas con la institución. Ya no más preguntas, es hora de las respuestas. Porque los hinchas de Santa Fe no celebraremos narco-títulos.
Antecedentes
Una nube de misterio empezó a tomarse a Santa Fe desde que Armando Farfán llegó a la presidencia de la institución. Desde el año pasado, empezaron a llegar al equipo jugadores enmarcados por cifras rimbombantes que llevaron a los hinchas a preguntarse de dónde estaba saliendo el dinero con el que se estaban comprando a los jugadores. Los rumores crecieron de tal manera, que Farfán tuvo que salir a los medios de comunicación y presentar, con papeles en mano, la forma en la que se habían realizado las transacciones de futbolistas como Luis Fernando Mosquera o Cristian Nazarith.
Desde ese momento, empezó a decirse que empresarios vinculados con el negocio de las esmeraldas eran las personas que estaban poniendo el dinero en Santa Fe. Las directivas, encabezadas por Farfán y Hugo Prieto, negaron la existencia de un dueño que estuviera dando la plata y dijeron que el dinero salía gracias a los manejos administrativos propios de la Corporación Deportiva.
Sin embargo, ahora estas palabras están puestas en entredicho por una investigación realizada por EL ESPECTADOR, que reveló los preocupantes nexos que tiene Santa Fe con personas que tienen graves antecedentes judiciales.
Desde que César Villegas, hoy asesinado y condenado por sus vínculos con el Proceso 8.000, entró a dirigir al equipo "cardenal" han sido más las dudas que las certezas acerca de las finanzas de la institución. Después de Villegas pasaron Eduardo Méndez, hoy condenado en Estados Unidos por obstrucción a la justicia, y Tulio César Bernal Bacca, quien según la investigación del diario tiene relaciones con Julio Alberto Lozano Pirateque, uno de los hombres fuertes en las finanzas del conjunto albi-rojo y, denuncia EL ESPECTADOR, "socio capitalista de varias empresas dedicadas a la explotación y comercialización de esmeraldas y (que) aparece en los archivos de la Fiscalía como sospechoso del delito de receptación".
Además de Villegas, Méndez y Bernal está Hugo Prieto, actual vicepresidente del equipo, quien regresó a Santa Fe de la mano de Farfán. Según la investigación publicada el domingo, Prieto registra consignaciones y vínculos con José Henry Romero Ladino, quien desde noviembre de 2006 aparece reportado por la Fiscalía como integrante de una red internacional de narcotráfico que intentó llevar 2.000 kilos de cocaína a Holanda.
Tiempo de las respuestas
Lo más preocupante es que los extraños vínculos no se terminan aquí. Según EL ESPECTADOR, cuarenta y cuatro socios de Santa Fe, no todos condenados, tienen antecedentes judiciales por delitos como lavado de activos, testaferrato, fabricación y tráfico de armas, extorsión, entre otros. Además, el diario revela que 14 socios más fueron investigados por la Dijín o el DAS.
Fuera de esto, y como si el panorama ya no fuera lo suficientemente desalentador, EL ESPECTADOR denuncia que Claudio Javier Silva Otálora, presunto testaferro de Wilber Varela alias "Jabón" y quien hoy huye de las autoridades porque tiene orden de captura vigente en su contra por los delitos de testaferrato y enriquecimiento ilícito, es uno de las personas que está detrás de las finanzas del equipo.
Con todo esta extraña telaraña de vínculos con personas que tienen, o tuvieron, cuentas con la justicia el futuro y el presente "cardenal" son totalmente inciertos. La respuesta de la directiva tiene que ser inmediata y clara para esclarecer por completo las denuncias de EL ESPECTADOR, que si se llegan a comprobar lo mínimo que se esperaría es que todas las personas que están detrás de Santa Fe abandonen por completo la institución. Es totalmente inaceptable que los socios de la institución albi-roja tengan nexos con presuntos testaferros.
La justicia, además, tiene el deber de limpiar por completo al fútbol colombiano, que está sucio desde la década de los ochenta cuando los carteles de la droga se inmiscuyeron en los equipos de fútbol. La Fiscalía General de la Nación, que está comandando estas investigaciones, la DIMAYOR y la Federación Colombiana de Fútbol tienen que actuar mancomunadamente y de una manera eficaz para echar por completo la basura que se alojó en el deporte más popular de Colombia.
Pero quienes tienen que liderar este proceso son los hinchas, quienes pareciera que son los únicos a quienes les importa Santa Fe. Habrá que hacer hasta lo imposible para que las cuentas oscuras y los nexos dudosos no hagan parte del "expreso rojo". La honestidad y la transparencia son valores que identifican al santafereño y tienen que ser cualidades que se vean reflejadas en el equipo profesional. No importa las consecuencias que se vengan, no importa si la institución entra en quiebra o termina manejada por el Estado. Lo que realmente interesa es que Santa Fe vuelva a ser un equipo limpio y con cuentas claras, sin tener en cuenta las repercusiones que se vengan.
Si se llegan a comprobar las denuncias de EL ESPECTADOR, habría que decir que afortunadamente, y es algo que duele admitirse, Santa Fe ni ganó ningún campeonato ni clasificó este semestre a los cuadrangulares. Porque si hubiese sido así, habrían sido estrellas manchadas por dineros ílicitos, triunfos que los fanáticos "cardenales" no estamos acostumbrados a celebrar. Porque los hinchas de Independiente Santa Fe no celebramos ni celebraremos jamás narco-títulos. Y que eso lo tengan muy claro los directivos.


